Como mujer y, por lo tanto, muchas veces silenciada, no podría haber elegido otro libro que no fuera este,
que tan vehementemente critica el silencio impuesto a una sociedad.
Especialmente me llamó la atención el “Poema a boca cerrada” porque, como fotógrafa, no digo palabras, digo imágenes.
Escribo con la luz y grito en blanco y negro para dar voz a mujeres de todos los colores, razas y credos.